Hernán Charalambopoulos, las barchettas y la historia del Mercedes-McLaren Stirling Moss

En el mundillo automotor se comenta desde hace años lo que Hernán Charalambopoulos, el diseñador argentino de autos de gran trayectoria en Europa y Asia, cuenta en esta nota.

El lanzamiento de las Ferrari SP1 y SP2 fue el puntapié para una charla que empezó por chat y terminó con café de por medio en su estudio. Allí Autoblog vio cómo este personaje todoterreno, que se recicla todo el tiempo, montó un taller de restauración de autos clásicos de los más ecléctico, que incluye en la parte superior su estudio de diseño y hasta un espacio en donde dicta cursos.

Esta es la primera vez que Hernán Charalambopoulos, el Griego, habla públicamente del tema y eligió el espacio de Autoblog para contar lo que quienes lo conocen saben desde hace años.

-¿Cuál fue tu participación en el proceso de diseño del Mercedes-Benz SLR McLaren Stirling Moss?
-En el año 2005 y 2006 yo estaba a cargo de un estudio de Car Design que era un desprendimiento del Istituto Europeo di Design. Allí me desempeñaba como responsable del estudio, además de dirigir el Master en Car Design de la misma escuela. Fue una actividad muy productiva y años muy creativos. Trabajamos en proyectos de todo tipo y color para los clientes más diversos. Una vez, en el salón de Ginebra me encontré con Antony Sheriff que en los años en los que estábamos en el grupo Fiat (yo estuve en Lancia y Alfa Romeo), se desempeñaba como responsable del departamento de producto. Teníamos una muy buena relación. Me preguntó en qué andaba y le comenté de este emprendimiento y mi posición. Antony estaba trabajando hacía un tiempo como estrecho colaborador de Ron Dennis en McLaren, en los años en los que el constructor comenzaba a fabricar vehículos en pequeñas serie. Sheriff era el responsable de apuntalar la marca y pasarla de las pistas a la calle. Intercambiamos tarjetas y a los pocos días recibí una llamada suya: “Estamos terminando el contrato con Mercedes-Benz para la producción del SLR el año que viene y queremos hacer, como cierre, una edición limitada de 75 autos para que quede en los libros. Un auto con un precio al público de un millón de euros. ¿Se te ocurre algo?” Sorprendido por la llamada, levanté la vista y lo primero que divisé apoyado sobre un mueble fue un modelo en escala 1:18 del legendario “722” de Stirling Moss. “Te llamo en un par de días, pero creo que tengo una idea”, le dije. Faltó agregar a esta historia que, como amante de los autos clásicos, los diseñadores que trabajaban conmigo, si no sabían de clásicos (cosa rara) siempre terminaban aprendiendo. En este caso, Andrea Militello, el más calificado de los jóvenes, era (y es) un fanático de los clásicos, a tal punto que la entrevista de trabajo fue simplemente una charla de dos horas hablando de viejos Alfa y carroceros italianos. Al colgar el teléfono, lo convoqué a mi oficina y le comenté que habían llamado de McLaren y que querían hacer un auto “para los libros” con la base mecánica del SLR. Apunté con el índice al modelo en escala sobre el mueble, nos miramos y sin decirnos nada, en ese momento nació el Stirling Moss.

-¿En qué época y estilo de autos te inspiraste, además del Mercedes 300 SLR de la Mille Miglia?
-Casualmente estábamos trabajando sobre una idea de “monolito”, porque teníamos de cliente a Webasto , líder mundial en desarrollo de movimentación, y estábamos explorando ideas de capotas y cierre alternativo de techos. Este monolito era un cabrio que se cerraba completamente con dos tapas a la altura de la línea de cintura, como los viejos autos de carrera de los cincuenta, así que algo ya teníamos dando vuelta. Esa misma tarde llamamos por teléfono a Rodolfo Gaffino Rossi, director del museo del automóvil de Torino y le contamos el proyecto que teníamos entre manos. Con aire de “tío bueno” y sabiendo que le íbamos a pedir algo fuera de protocolo, nos preguntó que queríamos: “Que nos abra el museo para estar tranquilos un ratito”. El director nos concedió el capricho y, durante las siguientes semanas, nos pasamos algunas tardes-noches entre fierros y a puertas cerradas. Allí nos dedicamos simplemente a respirar el aire que envuelve a estas enigmáticas barchettas de los años cincuenta. Había un W196, aunque en versión sin carenar, una Maserati 450 S y hasta un Alfa Disco Volante, pero como buen ”Lancista” yo me quedé con mi preferida: la Lancia D24, ganadora de la Carrera Panamericana de 1953 con Fangio al volante, y diseñada por Pininfarina. Pensar que en esos años Lancia hacía un auto de carreras y se lo daba a Pininfarina solamente para que lo hiciera lindo…¡cuánto peso tenía la estética y qué refinados eran! Un Martini Rosso en el bar del museo sin gente y, después, veinte minutos en silencio sentado al volante de una Lancia D24, tocando la misma madera a la que Fangio supo aferrarse para ganar la mítica carrera, escuchando el imponente silencio de ese templo sin fieles. Todo ese escenario te catapulta hacia un estado de conciencia casi supremo. Se te abren los poros y absorbés todo lo que te rodea. Agradecés estar ahí y te llevás una imagen con las emociones que capturas de ese instante mágico e irrepetible. Silencio, intriga, curvas, metal, soledad, concentración, suavidad, rudeza… Sentado detrás del volante del Lancia D24 vi todo eso, lo sentí. Apareció y lo único que tuvimos que hacer a la hora de transcribirlo al Stirling Moss fue adaptarlo a los cánones estéticos de la marca de la estrella y la exuberante mecánica del SLR. Lo demás ya estaba. Salí con la idea fija de que el auto además de estar desprovisto de parabrisas convencional, tuviera el Tonneau, algo que siempre me gustó de las barchettas y que define la personalidad del auto y su propietario. El Tonneau nace para mejorar la aerodinámica en caso de no llevar acompañante, pero es un símbolo potentísimo y un mensaje claro en un auto contemporáneo: “El auto es sólo para mí”. Con las cosas claras, durante dos semanas nos pusimos con Andrea a dibujar como locos. Los almuerzos en la plaza del Conservatorio de la ciudad, con las pruebas de sonido de orquestas de fondo, servían para llenar los manteles y servilletas de ideas que a fin de cuentas eran muy sencillas: vestir de la manera más sutil todo lo que habíamos vivido en las tardes de museo y darle identidad de marca a un producto de mecánica y caballería superlativa. Nos colgábamos junto a los demás diseñadores dibujando en el estudio hasta cualquier hora. Había mucha energía. Cuatro semanas después estábamos en Surrey, presentado el proyecto en la oficina de Antony Sheriff. Pasó todo muy rápido y a ellos les encantó. El auto tenía una mezcla de potencia y romanticismo, algo que los anglosajones envidian de los productos latinos y que los hace únicos.
Con los chicos del equipo de diseño éramos bastante osados a la hora de proponer y nos potenciábamos entre todos: hacíamos cosas fuera del libreto que sorprendían a nuestros directores-clientes. Una vez, el director del Istituto Europeo di Design, escuela de la que dependía el estudio, que era un tipo muy formal y que veíamos muy poco ya que no compartíamos sede, avisó que venía con los directores de Webasto, y trajo a estos señores alemanes con mucha pompa y solemnes presentaciones… Nosotros los estábamos esperando con salame casero, pan de campo, queso y una damajuana de Chianti, que producía el tio de uno de los diseñadores. Vieron nuestras ideas, hablamos de vinos y quesos y al final de la velada compraron el proyecto que le estábamos presentando. Así nació el sistema de techo corredizo del actual Fiat 500 Cabrio .

-¿Es muy complejo transformar a una coupé en una Barchetta?
La verdad es que yo venía del mundo Fiat Auto (hoy FCA) y Mitsubishi. O sea, grandes empresas en donde no podías tocar muchas cosas, porque ya está todo estipulado de antemano por la gente de costos. La realidad y los números de un constructor de gran escala es muy diferente a todo y cualquier cambio, tanto pequeño como estructural es sencillamente prohibitivo por obvios motivos. Recuerdo que, cuando llegamos a Surrey, fuimos a la pequeña cadena de montaje en donde se ensamblaba el SLR, en la cual literalmente podías apoyar tu almuerzo en el piso y comer. Había un séquito de ingenieros que nos rodeaba y a cada consulta que les decía de que si podíamos cambiar cosas troncales de la estructura respondían con un: “Yes, of course, no problem”. Parecía Disney. Faltaba que nos regalaran chocolatines a la salida. Para un diseñador, esa es la combinación ideal: baja escala y sin límite de costos, contra la gran escala y el límite de costo que impone la gran industria. Digamos que, en estos casos, usás la creatividad para las formas puras y en el caso de los autos de gran escala, la creatividad hay que usarla para sacar las formas más puras con el mensaje mas potente al menor costo posible. Cuando a Giugiaro le preguntan cual de todos los autos que hizo es su preferido, muchos se sorprenderán al escuchar que fue el Fiat Panda de 1980, por el desafío que proponía y por cómo fue resuelto. Un objeto atemporal a bajísimo costo, que estuvo casi un cuarto de siglo en producción.

-En una barchetta, ¿cómo se trabajan desde el diseño cuestiones relacionadas con la estructura del vehículo, la aerodinámica y hasta el confort de los ocupantes?
-Lo estructural, derivaba en gran parte del SLR, con lo cual hubo una herencia importante, aunque de ninguna manera coercitiva, como dije. La aerodinámica, ya en los modelos en escala 1:4 y en el 3D la empiezan los ingenieros con sus cálculos. Igualmente, en estos autos de altas prestaciones hay muchos factores a tener en cuenta. Por lo general, hay dos grandes mundos en la aerodinámica: uno es el destinado a lograr mayor velocidad de punta y bajar el Cx y la superficie frontal, pero que no te brinda “downforce”, o sea sustentación o carga, y el otro, el que te brinda carga, pero no te da Cx, con lo cual en estos autos prevalece lo segundo, ya que la velocidad la lográs con la potencia. Nosotros no llegamos a los estudios tan detallados de aerodinámica, ya que eso se hace con el modelo en escala 1:1, cosa que se hizo ya bajo la batuta de Mercedes Benz.

-¿En qué tipo de cliente pensaste a la hora de diseñar el Stirling Moss?
-Cuando pensás en un auto así pensás en un fanático que quiere el auto para él solo. Alguien que se quiere gratificar, y que se compra un objeto de uso personal. No es para compartir. De hecho, el nombre interno que tenía el proyecto era “Ego”. La idea del Tonneau era para que estuviera siempre puesto y se quitara en caso de necesidad, o sea un automóvil de configuración 1+1. Es alguien que, llegado un punto de su vida, quiere disfrutar de un auto de carreras en la vía pública y comunicar que no tiene ningunas ganas de compartirlo. Sus otros autos, seguramente sí los comparta. Este, no. Estamos hablando entonces de alguien que respeta la historia y entiende el concepto de una barchetta de los años cincuenta y quiere vivir esa nostalgia con prestaciones y seguridad contemporáneas. O sea, una persona ante todo sensible, refinada, educada, obviamente rica y un poquito egoísta, claro.

-¿Cómo y cuándo te enteraste de que el Stirling Moss había llegado a la producción?
-Yo me fui de IED Automotive con los modelos en escala en desarrollo y la gente de McLaren pegando saltos de alegría por los resultados. No tuve más noticias del proyecto y, según me habían comentado, había tenido un par de momentos de enfriamiento porque las relaciones entre las empresas no estaban del todo bien. McLaren ya tenía serias intenciones de lanzar su marca y Mercedes sabía que no iba a continuar su colaboración en supercars con la marca inglesa. Lamenté el hecho y pensé que habría sido una pena no ver ese objeto al menos como concept car, ya que por lo potente que era el mensaje y todo lo que evocaba, merecía una chance. Casi tres años después de irme del estudio, radicado en Buenos Aires por un tiempo y antes de emprender la aventura de trabajar en China, estaba desayunando en un bar al cual iba muy seguido. Abrí el suplemento de autos de Clarín, en donde estaban las novedades del Salón de Detroit del 2009 y me quedé congelado. Pegué un grito, que a esa hora seguramente sonó más fuerte que el resto del día. Vino la camarera y me dijo si me pasaba algo. Mirando la foto del auto pensé: “Qué te voy a explicar….” Después hablé con amigos y me contaron la historia. El proyecto fue finalmente tomado por Mercedes-Benz, que con nuestra base sólo modificó unas poquísimas cosas (a mi parecer no lo beneficiaron, pero esos son gustos) y le agregaron los elementos de seguridad que sin dudas poco ayudan a la fluidez de la silueta.

-¿Qué pensaste cuando Ferrari presentó días atrás las nuevas Monza SP1 y SP2?
-Que es el mismo concepto de auto y me pone muy contento que Ferrari también evoque las barchettas de los años cincuenta con autos de formas sencillas, honestas y proporciones limpias. Me gusta mucho.

-¿Qué tipo de soluciones del Stirling Moss se aplicaron también en estas Ferrari?¿Hubo diseñadores que hayan participado en los dos proyectos?
-Conceptualmente son autos que se inspiran en los mismos valores. Tanto Ferrari como Mercedes son marcas que participaron de esa época maravillosa del automovilismo y tienen en su ADN esos genes que pueden y deben expresarlos en objetos como estos. Andrea Militello, quien como diseñador Junior estuvo a mi lado en el desarrollo del Stirling Moss, es hoy una figura destacada en el centro de diseño de Ferrari y participó del diseño de los SP1y SP2, así que seguramente hay un hilo conductor. Como te dije, me alegra que ciertas tipologías de automóvil que parecían olvidadas tomen impulso nuevamente, gracias a marcas de tanto prestigio.

-¿Por qué el mundo de los autos exóticos parece haber redescubierto el concepto de Barchetta?
-Porque proporcionalmente son maravillosas y porque remiten automáticamente a una época en la cual los pilotos eran caballeros refinados que arriesgaban sus vidas a bordo de autos rapidísimos y que, al llegar a la meta, siempre tenían mujeres adorables que los esperaban sufriendo por ellos. Era un poco la reedición de la eterna, pero siempre novedosa y emotiva historia del héroe y la princesa. Hoy en día los héroes no tienen género y las princesas son plebeyas. Muchos autos deportivos son diseñados por jóvenes que, desde su infancia, no hacen más que matar monstruos en una pantalla, con lo cual a la hora de imaginar un objeto potente, automáticamente lo asocian a la cara del monstruo que mataban cuando eran niños. Las barchettas eran lindas porque reproducían las mismas curvas del cuerpo de una mujer, cubriendo con ellas una mecánica deportiva. La mezcla entre lo viril de la mecánica cruda y lo femenino de esas curvas hace que las barchettas de los cincuenta autos sean inolvidables. Por eso, cuando desde algún lugar se evocan esos autos, creo que lo que más se recuerda además del objeto en sí, es la nostalgia de un mundo más inocente que se conmovía con cosas mucho más sencillas. En esos años, sobre todo en Europa que es donde nacieron estos autos, se festejaba todo porque venían de no tener nada. El mundo renacía. Se celebraba la vida y nadie se preocupaba la seguridad del automóvil, porque ya habían sobrevivido a lo peor. Había terminado la más fea de las guerras y no sé cuántas ganas tendría un hombre de volver a calzarse un casco.

-¿Alguna vez veremos una Barchetta diseñada por Hernán Charalambopoulos y fabricada en la Argentina?
-Estuvimos intentando hacer una junto a Pedro Campo, quien hizo un chasis increíble, equipado con una mecánica latina para los nostálgicos. No nos damos tiempos, pero por ahora está en Stand By. La Ley de Autos Artesanales terminó siendo algo confusa y creo que muy pocos la van a acatar por cómo está redactada. A eso sumale que no quedan más oficios, que se cortó la cadena de transmisión de los mismos, ya que el trabajo artesanal al menos en las grandes ciudades es algo más que escaso. Yo sigo con mi taller de restauración de clásicos, que me divierte mucho, y con los cursos de diseño para quienes quieran aprender los misterios de esta disciplina. No tenemos pensado por el momento producir nada, sólo cosas especiales bajo pedido, tipo One-Off que es algo que en el mundo está tomando impulso. O sea, el sueño para el cliente es volver a tener un auto hecho a medida en el cual el cliente compra el auto y se lleva los moldes de las matrices sabiendo que hay solo una copia y es la suya. Vuelve lentamente la sastrería a medida, como en los viejos tiempos, pero con nuevas tecnologías. Ese es el camino que deberíamos emprender como industria. Aplicar la pasión y preparar gente con oficio para abordar el desafío de los autos hechos a medida. Allí hay un universo inexplorado y fértil del que se puede aprender y transmitir muchísimo y que no requiere inversiones billonarias ni grandes anuncios. Simplemente, seriedad y dedicación cotidianas.

Entrevista de C.C.

***

Material inédito: los primeros trabajos de Hernán Charalambopoulos para el proyecto del Mercedes-McLaren SLR Stirling Moss. Click en todas las imágenes, para ampliarlas.

La propuesta original de Charalambopoulos y el IED Automotive de Turín fue llevada a la producción en baja serie.

Mercedes-Benz sólo le agregó más medidas de seguridad.

Arriba, el proyecto original. Abajo, el vehículo que llegó a la producción.

Maqueta firmada por Charalambopoulos y su equipo del IED.

A partir del Stirling Moss, varias automotrices volvieron a pensar en el concepto de Barchetta.

El caso más reciente: las Ferrari Monza SP2 (izquierda) y SP1 (derecha).

Hoy Charalambopoulos vive en la Argentina y tiene su propio taller de diseño y restauración.

Y realiza proyectos especiales junto al famoso chasista, Pedro Campo.

Todos los trabajos de Estudio Auto se pueden ver acá: 

57 Comentarios

  1. DanielC dice:

    Hernán Charalambopoulos es de otro planeta, un romántico que encima escribe como los dioses.

    Rescato esto que pego con la contraposición que hace respecto de los coches deportivos de posguerra.

    “Muchos autos deportivos son diseñados por jóvenes que, desde su infancia, no hacen más que matar monstruos en una pantalla, con lo cual a la hora de imaginar un objeto potente, automáticamente lo asocian a la cara del monstruo que mataban cuando eran niños. ”

    Un lujo.

    • Ramiro83 dice:

      No se si es a lo que se refiere, pero a mi me gustan los autos que tienen un diseño mucho mas limpio… no todos los autos tienen que ser”agresivos”. Me está pasando que en varios casos me está gustando mas el diseño de las versiones mas comunes de los autos que las versiones deportivas (me pasa con los Mini y algunos Audi). No entiendo la manía de hacer las tomas de aire cada vez mas grandes y acentuadas (en poco tiempo van a ocupar todo el frente). Me encantaban los diseños de las primeras versiones del Citroen C4 Cactus y el VW UP (si, vengan de a uno) que eran formas muy limpias con entradas de aire discretas pero en ambos restylings les cambiaron bastante el estilo, ami gusto para peor. No es necesario que el vehiculo parezca tener ganas de comerse al de adelande, me parece que la elegancia puede pasar por otro lado.

    • Reichstag dice:

      Coincido. Leo siempre estas expresiones de diseñadores y aca estamos ante un tipo expresivo, que da gusto leerlo aunque por momentos algunas expresiones nos parezcan lejanas, propio de alguien que está muy metido en el tema, a alto nivel, y por años. Sin embargo el término “agresivo” para referirse a un auto o a su frente, es anterior a esos jóvenes “aseesinos de videojuego” y lo utilizan desde que me conozco, y mucho, los periodistas, aún hoy, y desde mucho antes. Me parece de un facilismo crónico. Hay tantas expresiones, como “expresivo, brutalista, afilado, filoso, acuñado, tenso, con carácter, dinámico, aguerrido, fuerte, etc. En artes como el cine no se habla del género “agresivo”. Jamás. Sin embargo se habla de género de la Accion. Un auto es acción, más que agresividad. Cuando lo entenderemos?. No me sorprendería que los jóvenes de la era del terrorismo urbano espontáneo, comiencen a hablar de diseños terroristas.

    • Mostafá Mond dice:

      Toda la respuesta es poesía, y casi se me pianta un lagrimón con el final. La recuerdo ahora mismo y se me arruga la jeta. Un crack

  2. TGS dice:

    Excelente nota, el Griego es un crack! 👏🏻👏🏻👏🏻

  3. Bruce dice:

    Gran nota para arrancar el finde!

  4. Tifoso79 dice:

    Tuve el enorme placer de participar de un tour de 5 días de Mercedes Benz por Croacia a bordo de un SLR McLaren Stirling Moss, hace un par de años atrás. El auto es majestuosamente bello! La sensación de ir a apenas 120 km/h con gafas y que el viento te de de lleno en la cara es alucinante! Ni les digo cuando superábamos los 200 km/h… Mecánicamente es idéntico a la versión SLR “terrenal”, aunque la transmisión automática que monta no le hace justicia. Al lado de este Stirling Moss, el Batimóvil es un citycar.

  5. Codatronca dice:

    Buenísima la nota, creo haber leído algo al respecto en Retrovisiones o Auto Plus.
    Los autos a medida: caprichos que se van a poder dar algunos pocos pero al menos por la ley de Autos Artesanales dará trabajo a gente inspirada y capacitada.

  6. xx dice:

    “La Ley de Autos Artesanales terminó siendo algo confusa y creo que muy pocos la van a acatar por cómo está redactada…”

    Eso quiere decir que el grupete ACIARA no se va a poder quedar con el monopolio de los AFF como querían? Suerte que estabn ustedes para defender, nuclear, y espresar los interesas de los fabricantes artesanales…no? Escribí varias veces para concurrir a las reuniónes y lo mejor que obtuve fué un “te vamos a avisar cuando nos reunamos…”. Ni Web tenían, en pleno siglo XXI. Una manga de precarios con mas intenciones de sacar rédito particular que abrir y profesionalizar el tema.

    Se fué la unica posibilidad que tuvieron los fabricantes artesanales de poder comercializar sus maravillas. Gracias.

  7. QuattroS1 dice:

    Qué gran nota C.C. Para ponerla en un cuadrito.

  8. koeberg dice:

    que hermosas son las barchettas.

  9. Georgie dice:

    Que capo Charamba, que siempre leo todas sus cosa y su laburo es maravilloso!!!

  10. BonVivant dice:

    Hermosa la Stirling. Siempre me gustó la forma de transmitir del griego, se le nota la pasion y el conocimiento. Las nuevas cavallinas sinceramente no me matan. De lo actual lo mas lindo de todo me parece la HP de Pagani. Y la que mas me gusta de todas por afano mal, es la barchetta Guaira de De Tomaso,me parece sencillamente perfecta. Lo mismo me pasa con la version Coupe, me parece super original, exotica, compacta y hermosa, especialmente en color amarillo y la plateada también.

    • TGS dice:

      De Tomaso Guaira? No será la Guará tal vez…? A mi también me gusta mucho, de chico tuve una Welly 1:43 en color azul oscuro y no tengo idea a donde fue a parar 🙁

      • BonVivant dice:

        Jajaja como va campeon, tal cual la Guara quise decir!, escribi de una y no agarre el tel de nuevo. Q hermosa es. La azul oscura si mal no recuerdo venia con un interior en medio bordo o colorado. Ojala encuentres el ‘1:43’, pero q lindo seria abrir el garage y encontrarse una escala real ehh😀

  11. Tuerca Floja dice:

    Que belleza de nota. Pensar que en los 80 un Panda llevaba la firma de Giugiaro, una eminencia en diseño Italiano y hoy pagás decenas de miles de dólares por la firma de un grupo de brasileros con dudoso gusto.
    Se perdió muchísimo en materia de diseño. Y ni hablar de lo que aparentemente se viene con los eléctricos, chinos, etc.
    Hoy escuchando un programa de radio me surgió una duda, cual será el último auto que compremos? Pensando en que el auto usado es la base de compra del nuevo cero Km, si compro un auto hoy, en 5-7-10 años se lo voy a poder vender a alguien o será algo obsoleto porque ya no existirá la propiedad de autos, el manejo humano, etc?

  12. astonmartin dice:

    Excelente nota, un genio el Griego.
    Era un placer leer en Revisiones las crónicas que escribió durante su paso por China, no sólo sobre autos, creo que todavía se encuentran en la web. Lo que nunca supe es para que marcas chinas trabajó.

  13. Ferry dice:

    Hermosa la Mercedes-McLaren SLR Stirling Moss y muy buena nota.
    Me gustaría ver una nota de la Pagoda que se ve en las fotos una vez finalizada la restauración.

  14. GAG328 dice:

    SIN PALABRAS. como envidio a esta gente x dio.

  15. W140 dice:

    Es un auto que admiro pero nunca lo tendría.. cuando se vendía, a mi gusto, era mejor opción una SL 65 AMG, luego
    No cambio exclusividad por un V12, y ser un Black Series..

  16. Reichstag dice:

    Mi padre decia que no le gustaban las ferrari porque no le servirían para ir al campo.
    A mi me pasa parecido con las barchetta. No sirven para nada, aunque conozco el por que y a diferencia de mi padre, entiendo y respeto el concepto. Algo parecido a ese aspecto egocéntrico lo recrean (aunque sin el clacisismo) algunos productos monopostos, de posicion central, o el característico MCLaren F1. Una posicion egocéntrica, que se puede compartir con dos ocupantes lo suficientemente retrasados en el espacio respecto a la posición del conductor para que no interfieran.

  17. Chino.H dice:

    Una hermosura. No digo lo mismo de las ferraris, sinceramente estas líneas que estan tomando no me gustan para nada

  18. elconedetwiter dice:

    Que decir del Griego. Lo quiero y lo admiro. Forjé una amistad a lo largo de los años, a tal punto que allá en los noventa vino a proponerme irnos juntos a estudiar diseño a Europa. Más allá de que me cuesta ser objetivo por el cariño que le tengo, sus creaciones son poesía.

  19. andresmtdi dice:

    Un grande de verdad Hernán!!!! Lo sigo en FB e Instagram, los laburos que hace en su taller son de otro planeta.

    Y también veo las búsquedas de profesionales de chapa y pintura y cómo le cuesta dar en la tecla lamentablemente.

  20. JuanF dice:

    Excelente nota, realmente hoy es un auto de culto que tranquilamente quintuplica su valor original, ni siquiera alcanzo a imaginar lo que sería andar en esa hermosa bestia, encima inspirada en el gran Sir Stirling Moss…aplausos de pie…

  21. Marcelo Alvarez dice:

    sin dudas mucho mas linda la propuesta original, el producto final lejos esta de ser feo, pero el original se lo veia mucho mas limpio, incluso el frente hasta se lo ve mas delicado, mas fino

  22. PabloAna dice:

    que bueno ver y leer las notas de Charalamopoulos, muy linda la barchetta y sus formas de mujer a las que espero que no se las olviden los nuevos diseñadores, la belleza universal está ahí y en los diseños italianos e ingleses de los 50 y 60, ojalá despegue lo de los trajes a medida, los pibes aprovechen las nuevas tecnologías y los gobiernos se dediquen a sacar los palos metidos en la rueda
    alguna vez vi una foto que Hernán estaba haciendo un chasis con una mecánica busso trasera, ese proyecto continúa?, hay bocetos de la carrocería?

    ( hoy pasó por al lado mío un 164 con el escape medio roto y en 5 cilindros, así y todo sonaba espectacular )

  23. epi dice:

    “El Chala” diría Griguol..😊

  24. @autazos dice:

    Excelente nota. La verdad que Ferrari imitó una idea muchos años después, yo espero más de esa marca. Creo que lo que significaban una Ferrari nueva en los 80/90 hoy hay que ir a buscarlo en otras firmas.

    • BonVivant dice:

      Coincido totalmente. Ferrari no es la misma desde el alejamiento de Pininfarina. Sinceramente fueron, y siguen surgiendo nuevas marcas y propuestas que van siendo mas superadoras. No solo esteticamente, sino también en cuanto a acabados, detalle puntilloso y/o extravagante de las terminaciones, equipamiento; y todo ello sin renunciar al rendimiento, por el contrario aumentandolo. Los dos exponentes mas ilustrativos de todo lo expuesto son a mi humilde entender: Pagani a la cabeza (q fue quien abrió el camino) y Koennigseg escoltandolo. Luego vienen algunos ejercicios también interesantes como W Motors con sus Lykan y Fenir, q lejos de ser sutiles, ya q parecen cortados ‘prolijamente” a hachazos, (algo parecido a los Lambo), apelan a la extravagancia y la opulencia para destacarse. Personalmente, el resultado final me agrada bastante, sobre todo el del Fenir.

  25. Sin Dacia no hay paraiso dice:

    “….. los héroes no tienen género y las princesas son plebeyas”……Que frase Hernán! Como si saliera de La Maquina de Hacer Pájaros. Mas allá del supuesto sobre la juventud de hoy, creo también que depende de otras 2 cosas:
    1 – En cada tiempo hay paradigmas. Aún sabiendo que debe haber en toda geografía actual jóvenes apasionados por los autos, creo que los mismos fueron despojados en general del término clásico. Un “Norte” guiado por la espectacularidad y el asombro de su cáscara.
    2 – Maduración: El gusto por lo clásico muchas veces no deviene sino acompañado por el (paso del) tiempo.
    3 – Práctico y Visual: Como complemento (o causa) de los anteriores hoy rige lo pragmático (¿para que iniciar un extenso proceso proyectual sino me proporcionará un resultado inmediato?) y visual: es muy difícil que los jóvenes se sienten en un Clásico a acusar los más diversos olores, texturas (mandame foto por wpp).

  26. Emanuel dice:

    Que buena entrevista, un grande Charalambopoulos.

    Como no acordarse del frontal “Samurai enojado” 🇯🇵 ㊙

  27. MarceloLP dice:

    Que buena nota!!!!! que lindo cuando el entrevistado sabe, y aparte lo comparte!!!!

  28. stavanger dice:

    Hernán es un fenómeno.
    Un tipo ideal para una cena con una interminable sobremesa hablando de autos y por qué no de la vida misma.
    Además escribe como pocos.
    Excelente nota.
    Saludos.

  29. correcaminos dice:

    Excelente nota, a todos aquellos a los que nos apasiona el diseño y en particular aplicado a autos no podemos sino disfrutar este tipo de charlas. En cuanto al auto me parece muchisimo mejor resuelta la parte posterior en la propuesta que en el auto de produccion, sutil y elegante en contraposicion a lo ejecutado.

  30. Asolarin dice:

    Esta nota la dejé para leer tranquilo a la noche, y no durante la vorágine diaria. Y valió la pena, da gusto.
    Y qué bueno ver que Pedro Campo está en actividad. Poseo un vehículo que fue diseñado por él, y no es un Chevrón.

  31. Buyi dice:

    Espectacular nota, felicitaciones CC

  32. ALMAGRO dice:

    Que bueno es leer a los que saben de diseño, no como otro, que tiene un programa de televisión y vende más humo que Caruso, je. Saludos.

  33. tano02 dice:

    Muy Interesante nota y muy cierto lo de los oficios. Lamentablemente hay pocos con ganas de aprender…. y otro que no quieren enseñar.

  34. PabloAna dice:

    me quedó en la cabeza las ventilaciones en el capot, parecen tener que ver un poco con las de la ferrari 812 superfast dónde también trabajó Andrea Militello

  35. Wooo... dice:

    ¡¡¡Grande griego!!!
    Admiro tu pasión

  36. Mostafá Mond dice:

    CC soy yo o esta nota estaba originalmente publicada antes que la del sorteo de Autoclásica? No es la primera vez que veo que algunas notas aparecen en el blog en un orden distinto al cronológico…

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